Cala Malaret de Begur, guía para una parada breve y tranquila

2 de junio de 2026

Gente relajándose en la arena de cala Malaret, Begur, con barcos anclados en aguas cristalinas y colinas verdes al fondo.

Índice

La cala Malaret de Begur es una parada breve pero muy agradecida: yo la veo como una cala para llegar sin complicaciones, bañarte en aguas tranquilas y seguir la ruta por el litoral sin perder medio día en logística. En este artículo encontrarás qué tipo de playa es, cómo acceder, qué servicios reales tiene, qué puedes esperar del baño y cuándo merece la pena elegirla frente a otras calas cercanas.

Lo esencial para decidir si Malaret encaja con tu viaje

  • Es una cala pequeña, residencial y bastante fácil de alcanzar a pie.
  • La orilla combina arena gruesa, grava y guijarros, con aguas normalmente calmadas.
  • No está pensada para un día largo de playa con muchos servicios, sino para una visita cómoda y directa.
  • El aparcamiento de Fornells suele ser la referencia práctica más cercana para quienes llegan en coche.
  • Su tamaño reducido hace que se disfrute mejor temprano, fuera de las horas de mayor afluencia.

La cala Malaret en Begur, con sus aguas cristalinas y casas blancas en la ladera, invita a un baño refrescante.

Qué tipo de cala es y por qué llama tanto la atención

La primera idea que conviene tener clara es que no estamos ante una playa grande, sino ante una cala compacta, muy recogida y con un entorno residencial. Visit Costa Brava la sitúa frente a Fornells y la describe como una cala pequeña, de acceso cómodo, frecuentada sobre todo por parejas y familias de la zona. Eso ya te dice bastante: no vende espectáculo por tamaño, sino por calma y por ubicación.

Dato Valor aproximado
Longitud 15-17 metros
Anchura 5-10 metros
Tipo de fondo Arena gruesa, grava y guijarros
Entorno Residencial, frente a Fornells
Uso habitual Paseo corto, baño tranquilo y fondeo

Yo la definiría como una cala de escala humana: no abruma, no exige demasiada preparación y, precisamente por eso, funciona bien si buscas una parada realista dentro de un recorrido por Begur. Con esa imagen ya bastante clara, lo siguiente es resolver la llegada para no complicarse más de la cuenta.

Cómo llegar sin perder tiempo ni comodidad

El acceso más habitual se hace desde la zona de Fornells y por la carretera GIP-6532, que conecta bien con el entorno de Begur. La llegada a pie es sencilla, y esa es una de las razones por las que la cala encaja tan bien en una visita corta: no necesitas plantearla como una excursión larga ni como una travesía complicada.

Si vas en coche, el punto que yo tendría en mente es el aparcamiento de Fornells. Según la información municipal, de junio a septiembre es de pago, con una tarifa de 3 euros al día y, de octubre a mayo, es gratuito. Eso no convierte la visita en cara, pero sí te obliga a pensar un poco en la hora de llegada si vas en temporada alta.

También puede interesarte saber que esta cala se integra muy bien en el Camino de Ronda. Dicho de forma simple: si estás alojado en la zona de Aiguablava o Fornells, muchas veces resulta más práctico llegar caminando que mover el coche por un tramo donde el estacionamiento se llena rápido. Por eso, más que una cala “para aparcar y olvidarte”, yo la veo como una cala para combinar con paseo. Y eso nos lleva a lo que realmente encontrarás al bajar a la orilla.

Qué encontrarás al bajar a la orilla

La experiencia en la cala es bastante coherente con su tamaño: agua tranquila, espacio reducido y una sensación de refugio que encaja muy bien con una escapada corta. spain.info la describe como una playa pequeña y resguardada, con agua clara y un entorno protegido entre muros de piedra. En la práctica, eso significa que el baño suele ser agradable y que el sitio funciona mejor para entrar, nadar un rato y seguir el día que para montar una jornada larga de playa.

La composición del suelo mezcla arena y pequeñas piedras, así que yo no iría con expectativas de arena fina continua. Ese detalle importa más de lo que parece, porque cambia la comodidad al entrar y salir del agua. Si llevas niños pequeños o eres sensible al apoyo del pie, unos escarpines pueden marcar la diferencia.

Otra ventaja es que el agua suele tener muy buen aspecto para quien quiera nadar con calma o hacer algo de snorkel ligero. No es una cala “de actividad” en el sentido de deportes o servicios, pero sí una cala fácil de disfrutar sin complicarte. Y si vienes en barco, el entorno también se presta al fondeo, algo que refuerza su perfil de rincón tranquilo más que de playa masiva.

Con esto ya se entiende por qué funciona para un baño corto; ahora bien, el punto que más suele cambiar la experiencia real son los servicios y las limitaciones del lugar.

Servicios, aparcamiento y límites reales

La parte útil, y también la más honesta, es esta: Malaret no está pensada para darlo todo. El mantenimiento es básico, con limpieza y papeleras, pero no conviene imaginar un frente amplio de duchas, alquileres o servicios continuos. Yo no la trataría como una playa de día completo si necesitas comodidad alta, sombra abundante o infraestructura a mano.

Para ir con criterio, yo llevaría estas cosas:

  • Agua suficiente, sobre todo en días de calor.
  • Escarpines o calzado de agua, por la mezcla de arena y grava.
  • Protección solar, porque el resguardo natural no sustituye a una buena crema.
  • Algo de sombra ligera si piensas quedarte más de un rato.
  • Mascarilla de snorkel si te gusta mirar el fondo marino sin prisas.

El otro límite importante es la ocupación. Aunque sea pequeña, la afluencia puede ser alta, así que el mejor momento suele ser a primera hora o al final de la tarde. En verano, eso se nota todavía más porque la cala pierde rápidamente la sensación de rincón vacío. Si buscas una visita sin fricción, esa es la mejor corrección que haría a cualquier plan improvisado. A partir de ahí, vale la pena pensar qué otras playas puedes combinar para que el día no se quede corto.

Qué otras calas merece la pena combinar con la visita

Malaret gana bastante cuando la integras en una ruta corta por el litoral de Begur. Si solo vas a una cala, te quedas con una impresión muy concreta; si la combinas con otra cercana, entiendes mejor por qué esta zona tiene tanto tirón. En ese sentido, yo miraría antes estas opciones que iría usando según el tipo de plan que busques:

Playa o cala La elegiría si buscas Lo mejor Su límite
Malaret Un baño corto y tranquilo Acceso fácil y ambiente recogido Espacio muy reducido
Aiguablava Más comodidad y servicios Mejor infraestructura y más opciones Más afluencia
Platja Fonda Un paisaje más agreste Entorno más salvaje y fotogénico Menor comodidad
Sa Tuna Una cala con mucho carácter Ambiente muy reconocible y pintoresco Puede llenarse en temporada alta

La lectura práctica es sencilla: Malaret funciona mejor como pieza de una ruta que como destino único para pasar el día entero. Si quieres enlazar playa, paseo y una comida en la zona, el entorno de Fornells y Aiguablava encaja muy bien. Si, en cambio, buscas una jornada con todos los servicios resueltos, ahí sí te conviene mirar otras opciones antes de decidir. Y con eso ya se puede aterrizar la recomendación final con bastante precisión.

Lo que yo tendría claro antes de ir

Si tuviera que resumir mi criterio en una sola frase, diría que la cala funciona para quien valora la calma por encima de la amplitud. Es una buena elección para una escapada breve, para nadar sin ruido y para sumar un alto agradable dentro de una ruta por Begur, pero no para quien necesita una playa grande, muy equipada o con margen amplio para improvisar.

Yo la escogería si te atrae una cala pequeña, resguardada y fácil de incorporar a un paseo costero. No la pondría como primera opción si viajas con muchas pertenencias, si dependes de servicios muy completos o si quieres asegurarte bastante espacio en pleno verano. Esa es, a mi juicio, la forma más útil de leer este rincón de la Costa Brava: una cala pequeña, bien situada y honesta con lo que ofrece. Si encaja con tu plan, merece mucho la pena; si no, en Begur hay alternativas mejores para otros estilos de viaje.

Preguntas frecuentes

El acceso habitual se hace desde la zona de Fornells y por la carretera GIP-6532. Si vas en coche, el aparcamiento de Fornells es la referencia más práctica: de junio a septiembre es de pago, con una tarifa de 3 euros al día, y de octubre a mayo es gratuito. En muchos casos, caminar desde Fornells resulta más cómodo que intentar aparcar justo al lado en temporada alta.

La cala es pequeña, resguardada y con aguas normalmente tranquilas, así que encaja muy bien para un baño corto o para nadar con calma. La orilla mezcla arena gruesa, grava y guijarros, por lo que unos escarpines pueden hacer la entrada y la salida del agua bastante más cómodas, sobre todo si vas con niños o eres sensible al apoyo del pie.

No está pensada como una playa de día completo con mucha infraestructura. El mantenimiento es básico, con limpieza y papeleras, pero no conviene esperar un gran frente de duchas, alquileres o servicios continuos. Lo más sensato es llevar agua, protección solar, algo de sombra ligera si te quedas un rato y, si te gusta, una máscara de snorkel.

Por su tamaño reducido, la cala se disfruta mejor temprano o al final de la tarde. En verano puede llenarse rápido y perder parte de esa sensación de rincón recogido que la hace especial. Si buscas una visita sin fricción, evitar las horas centrales es la mejor forma de aprovecharla.

Malaret funciona mejor para un baño corto y tranquilo. Si prefieres más comodidad y servicios, Aiguablava es una opción más completa; si buscas un paisaje más agreste, Platja Fonda encaja mejor; y si quieres una cala con mucho carácter, Sa Tuna destaca por su ambiente pintoresco. La mejor elección depende de si priorizas calma, infraestructura o paisaje.

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Jaime Gaona

Jaime Gaona

Me llamo Jaime Gaona y tengo 8 años de experiencia en el ámbito del turismo en España. Desde que era joven, siempre he sentido una profunda fascinación por la riqueza cultural y la diversidad de este país. Mi interés por el turismo se intensificó al viajar por diferentes regiones, donde descubrí la importancia de compartir información precisa y útil para quienes desean explorar España. En mis escritos, me enfoco en ofrecer una guía completa que abarca desde los destinos más conocidos hasta los rincones menos explorados. Me gusta desglosar información compleja y presentarla de manera clara, asegurándome de que mis lectores comprendan cada aspecto del viaje. Siempre verifico mis fuentes y comparo información para garantizar que lo que comparto sea actual y relevante. Mi compromiso es que cada persona que lea mis artículos se sienta acompañada y bien informada en su aventura por España.

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