La Cala del Crit es una de esas calas pequeñas que funcionan mejor cuando sabes a qué vas: paisaje, silencio relativo, acceso a pie y un baño sin servicios alrededor. Entre Mont-ras, Palamós y Calella de Palafrugell, destaca por su entorno natural, sus casetas de pescadores y una orilla de grava y arena gruesa que premia a quien llega preparado. Aquí te explico cómo es realmente, cómo llegar, qué puedes hacer allí y qué otras playas cercanas merece la pena combinar en la misma jornada.
Datos rápidos para decidir si te encaja
- Está en Mont-ras, en la Costa Brava de Girona, entre Palamós y Calella de Palafrugell.
- Es una cala pequeña, de unos 150 metros, con grava y arena gruesa.
- El acceso es a pie y suele requerir unos 20 minutos desde la zona de Cap Roig.
- No está pensada para ir con prisas: no tiene servicios de playa y el entorno es aislado.
- Es un espacio de uso nudista, así que conviene ir con respeto y sin expectativas de playa urbana.
- Encaja mejor si buscas naturaleza, snorkel suave y ruta costera que si priorizas comodidad o ocio de playa.
Dónde está y por qué llama la atención
La parte más interesante de este rincón no es sólo su ubicación, sino su carácter. La guía oficial de la Costa Brava la sitúa en Mont-ras, entre Palamós y Calella de Palafrugell, y la describe como una cala de entorno natural, con unos 150 metros de longitud, grava, arena gruesa y antiguas casetas de pescadores. Además, el lugar conserva un aire aislado que hoy cuesta encontrar en la Costa Brava más conocida.
Su nombre también añade contexto. Circularon varias versiones de una leyenda vinculada a piratas sarracenos y a un grito que habría dado nombre al lugar; más allá del relato, lo importante para el viajero es que aquí manda el paisaje, no la infraestructura. Yo la definiría como una cala para quienes valoran la sensación de estar en un tramo auténtico de costa, no en una playa montada para el consumo rápido.
| Dato | Qué conviene saber |
|---|---|
| Ubicación | Mont-ras, en el tramo entre Palamós y Calella de Palafrugell |
| Longitud aproximada | 150 metros |
| Anchura aproximada | 25 metros |
| Tipo de orilla | Grava, rocas y arena gruesa |
| Ambiente | Natural, aislado y de uso nudista |
| Servicios | No hay servicios de playa |
Con este perfil ya se entiende mejor el tipo de visita que ofrece: no es una playa para improvisar, sino un pequeño destino al que conviene ir con intención. Y precisamente por eso el acceso merece una explicación clara.

Cómo llegar sin perder tiempo
La forma habitual de llegar es andando desde la zona cercana a los jardines de Cap Roig. El trayecto suele rondar los veinte minutos, aunque el tiempo real depende mucho del ritmo, del calor y del estado del camino. Spain.info la clasifica con acceso a pie difícil, así que no conviene pensar en ella como una cala de entrada inmediata desde el coche.
La clave aquí es no subestimar el acceso. Si el camino está cerrado al tráfico de vehículos, como advierten algunas fichas turísticas, no merece la pena intentar forzarlo ni improvisar maniobras para acercarse más. Lo sensato es dejar el coche en el punto permitido, caminar con calma y asumir que parte del valor del sitio está precisamente en ese tramo final a pie.
- Lleva calzado con buena suela; las chanclas no son buena idea.
- Evita cargar demasiado peso, porque la vuelta se hace más larga que la ida.
- Si vas en verano, añade agua y protección solar sin negociar.
- Si el plan es pasar poco rato, entra con una mochila ligera y sal sin prisa.
Cuando el acceso deja de ser un obstáculo y pasa a ser parte de la experiencia, la visita cambia por completo. A partir de ahí, la pregunta útil ya no es cómo llegar, sino qué merece la pena hacer una vez bajas hasta la cala.
Qué hacer cuando llegues
Lo más lógico es venir a bañarte, pero con una expectativa realista: el fondo es rocoso y la orilla no tiene la comodidad de una playa de arena fina. Precisamente por eso, el baño suele atraer a quienes prefieren calas más salvajes y menos transitadas. Si el mar está tranquilo, también puede funcionar bien para snorkel o para observar la costa desde el agua.
La ficha de información turística de España la señala además como una zona de buceo, así que, si te mueves con máscara y tubo o con equipo ligero, aquí sí hay sentido práctico. No hace falta convertirla en una sesión deportiva larga; basta con un rato breve para apreciar mejor las rocas, el relieve y la transparencia del agua cuando las condiciones acompañan.
- Baño tranquilo si el mar está calmado.
- Snorkel en las zonas rocosas.
- Fotografía de paisaje y detalle costero.
- Paseo corto para ver las casetas de pescadores.
No la elegiría como playa principal para un día entero si necesitas sombra, duchas, chiringuito o entretenimiento constante. En cambio, como parada de una ruta costera o como escapada breve, funciona muy bien. Esa diferencia es importante, porque evita una decepción bastante común: esperar de una cala aislada el mismo servicio que ofrece una playa urbana.
Cuándo conviene ir
Si yo tuviera que elegir el mejor momento, iría a primera hora de la mañana o a última de la tarde. En esas franjas la luz es más limpia, el calor pesa menos y el acceso a pie se hace mucho más llevadero. Además, como la ocupación suele ser baja, no necesitas llegar temprano por miedo a quedarte sin sitio, sino para disfrutar del trayecto y del ambiente con más calma.
La otra variable importante es el estado del mar. Tal como indica Spain.info, las condiciones de baño suelen ser de oleaje moderado y viento, así que no conviene asumir que todos los días serán aptos para una experiencia cómoda. En una cala así, una jornada con mar movido cambia mucho la percepción del lugar: puede seguir siendo bonita, pero ya no será tan agradable para bañarse.
| Momento | Qué suele aportar | Para quién encaja mejor |
|---|---|---|
| Primavera | Menos calor y más sensación de aislamiento | Quien busca paseo costero y tranquilidad |
| Verano | Más opciones de baño, pero más sol y más calor en el acceso | Quien prioriza mar y luz, no comodidad |
| Otoño | Ambiente más sereno y buena luz para caminar | Quien quiere evitar la temporada más cargada |
| Días de viento | Experiencia menos cómoda para el baño | Mejor para paseo breve que para pasar largo rato en el agua |
Si eliges bien el momento, la cala gana mucho. Y una vez definido eso, conviene pensar en algo todavía más práctico: qué llevar para no convertir una visita sencilla en una molestia innecesaria.
Qué llevar y qué no esperar
En este tipo de cala, llevar poco pero bien elegido marca la diferencia. No hace falta ir preparado como para una expedición, pero sí asumir que no habrá casi nada para resolverte el día. En términos simples: aquí se premia la previsión, no la improvisación.
- Agua suficiente, aunque sólo planees una visita corta.
- Protección solar, porque el acceso y la orilla tienen poca cobertura.
- Calzado que agarre bien en roca y grava.
- Toalla ligera o esterilla fina para estar más cómodo en la orilla.
- Snorkel si quieres aprovechar el fondo rocoso.
- Una bolsa para volver con todos tus residuos.
Otras playas cercanas para completar la ruta
Si quieres aprovechar el desplazamiento, tiene sentido combinar la visita con otras calas cercanas. La más lógica para comparar es El Golfet, que la guía turística de la Costa Brava presenta como una playa de unos 75 metros, con arena gruesa y acceso por el camino de ronda o bajando escaleras. Frente a la cala más aislada, aquí el acceso resulta algo más amable y la visita se adapta mejor a una parada breve.Otra opción muy interesante es Cala Estreta. También exige caminar, pero ofrece un ambiente todavía más salvaje, rodeado de pinos y acantilados, con una barraca de pescadores como uno de sus puntos más reconocibles. Si te atraen las calas con sensación de rincón escondido, esta combinación tiene mucho sentido: una para el baño tranquilo, otra para la caminata y la fotografía.
| Opción | Qué aporta | Cuándo elegirla |
|---|---|---|
| El Golfet | Acceso algo más sencillo y una visita rápida junto a un entorno natural | Si quieres una cala bonita sin complicarte tanto |
| Cala Estreta | Más caminata, ambiente más salvaje y sensación de escondite | Si te interesa caminar y no te importa invertir más tiempo |
| Esta cala | Más aislamiento, uso nudista y un perfil muy auténtico | Si buscas un rincón tranquilo y no dependes de servicios |
Para mí, esta comparación es útil porque evita una confusión habitual: no todas las calas de la Costa Brava sirven para lo mismo. Algunas son más cómodas, otras más fotogénicas y otras, como esta, funcionan mejor cuando aceptas su personalidad sin pedirle que sea otra cosa.
La forma más sensata de visitarla si tienes poco tiempo
Si sólo dispones de una mañana o de una tarde, yo haría una visita breve y bien pensada: llegar con poco peso, caminar sin prisa, bañarte si el mar acompaña y salir antes de que el calor o el cansancio conviertan la vuelta en una obligación. Ese enfoque encaja mejor con lo que ofrece el lugar y evita la sensación de haber ido demasiado lejos para demasiado poco.
También ayuda recordar que el entorno tiene un valor propio, más allá del baño. La caminata desde Cap Roig, las antiguas casetas, la leyenda del nombre y el ambiente aislado forman parte de la experiencia tanto como el agua. Si respetas el espacio, mantienes una actitud discreta y no esperas servicios que aquí no existen, la visita sale redonda.
En una ruta por la Costa Brava, yo la dejaría para un día de ritmo medio, sin agenda apretada. Es exactamente el tipo de lugar que mejora cuando no lo fuerzas, cuando te limitas a entrar, mirar, bañarte un poco y seguir camino con la sensación de haber encontrado una cala con carácter propio.